Joseph B. Mcgregor

Cuenta IG:

@joseantoniodelgadomiranda

Descripción:

Joseph B Macgregor es el seudónimo literario de José Antonio Delgado Miranda (Cádiz,

1964) que en la vida real – y desde el año 96 – ha ejercido como maestro de primaria en múltiples localidades de la geografía andaluza. Desde mediados de los 80, ha combinado diversos trabajos – no siempre relacionados con la docencia – con otras actividades relacionadas con la literatura, el teatro y el cine. Entre finales de los 80 y mediados de los 90 colaboró como crítico y reseñista literario en diversas webs y revistas digitales entre las que destacamos Anika Entre Libros, El Placer De La Lectura, Culturamas o La Cueva Del Erizo, entre otras. También ha ejercido como un crítico y comentarista cinematográfico en la revista digital Cine maldito. De igual modo, en los años 90, colaboró como crítico cinematográfico y locutor de radio en diversas cadenas de radio local tales como On-Dadá, Antena 3 Radio y Onda Cero Radio o en la emisora municipal de Puerto Real. Gran parte de los cuentos incluidos en Universos Paralelos fueron gestados en el foro literario de la web Anika Entre Libros – aunque han ido creciendo a lo largo de los años y son textos muy diferentes a los originales -; otros nacieron durante estos cuatro últimos años, en diversos talleres de Escritura Creativa organizados por la Extensión Universitaria de la UCA e impartidos por la escritora María Alcantarilla.

Aunque ya no colabora en ninguna revista literaria digital, ha publicado reseñasliterarias en diversos blogs de creación propia como Macgregoradas (ya desaparecido) o en las distintas versiones de Mundo Macgregoriano, aunque esta actividad la tenga bastante abandonada, hasta que hace un año y medio abrí mi cuenta de Instagram y he vuelto a recuperar esta afición o vocación.

Otras redes sociles:

@JosephBMacgreg1 (Twitter)

Blog:

http://mundomacgregoriano.blogspot.com/?m=1

Géneros:

No me gusta escribir narrativa de género. Mis referentes son autores latinoamericanos como Borges, Cortázar o rusos como CHEJOV. Es decir, me gusta escribir narrativa contemporánea y vanguardista y abordar la realidad cotidiana desde un punto de vista grotesco, surrealista, absurdo, negro, pero sin perder nunca de vista lo lírico, lo simbólico o la metáfora. Me interesa mucho la auto ficción y la literatura intimista, que parte de dentro, no tanto la realidad pura y dura, tal cuál es.

Obras:

“Universos paralelos” quiere ser un álbum de fotos, en el que confluyen una variopinta fauna de mundos alternativos habitados por personajes que se mueven entre la ternura y lo grotesco, lo surrealista y lo cotidiano, lo dramático y lo humorístico. Si os animáis a abrir este álbum de recuerdos personales, que quiero compartir con vosotros, descubriréis el retrato de cada uno de los pobladores de estos mundosraros y entrañables: un payaso emprendedor y alocado ; una reina embrujada y un mago desamparado; un onanista atrapado en una fantasía; un cadáver misterioso que flota a la deriva; la intimidad de dos amantes rota por la invasión de unos bichos repugnantes; un viejo cascarrabias y un camarero con poca paciencia; una pareja de antaño en un encuentro fugaz; una niña sin amigas y una vaca extraterrestre; la madre sobreprotectora de un psicópata; una estatua confundida en su doble naturaleza; una mujer superada por la rutina y el vacío del día a día; una abuela desconocida; una madre voluntariosa; un pretendiente en un laberinto; un hombre atrapado en un vagón de pesadilla; otro obsesionado por un mujer bipolar; una condenada en el corredor de la muerte; un niño que odia la playa; dos amantes en crisis en una noche de tormenta; una loca de manicomio y su particular modo de amar; una niña que sufre los malos tratos de su padre hacia su madre; un cura de la transición; una madre despreciada por su hijo; zombies depredadores en el Oeste Americano; un anciano en un día extraño; un autor que experimenta un parto sin dolor. Todos ellos protagonizan peripecias extraordinarias, fantásticas, raras, insólitas, pero también dramáticas y dolorosas, terribles e inquietantes, moviéndose siempre entre lo onírico y lo prosaico por los laberintos de la fantasía y la imaginación descontrolada, sin límites, ni pautas, libres y explosivos, obsesivos y esquizofrénicos, patéticos y tiernos. Se cumple así la máxima de que una novela es cómo una película y un cuento es más una fotografía, que recoge un instante de la vida, un lapso, una peripecia fragmentada.